miércoles, 14 de octubre de 2015

Enemigo a la vista: Fascitis plantar


Muy buenas runners!

La fascitis plantar es aquella dolencia que jamás sufrimos nosotros. Es aquella dolencia que sólo afecta a nuestros amigos o compañeros de entreno. Ese tipo de dolencias son excusas o tonterías que la gente se inventa.

Si, si, el inicio de este post es un poco irónico, cierto, pero mi pensamiento hasta hace poco no era muy distinto. La realidad es que llevo dos días en los que he cambiado ese chip y el objetivo de este post es preveniros. Llevo dos días sin entrenar. Tengo un dolor punzante localizado en el centro de la planta del pie. No ha habido traumatismo previo. El dolor se agudiza al caminar y, por supuesto, es implanteable intentar correr. Hace cuatro días hice mi último entreno (11km de rodaje en montaña) y desde ese último entreno mi fascia plantar ha empezado a mostrar síntomas. Si alguno de vosotros tiene o ha tenido síntomas parecidos a los míos... poneros en situación de alerta.


¿QUÉ ES LA FASCITIS PLANTAR?

La fascia plantar es un tejido situado en la planta del pie, este tejido conecta el calcáneo con los dedos. Cuando este tejido se inflama produce la fascitis plantar.


La fascitis plantar es un problema bastante común en la comunidad runner. Las presiones biomecánicas a las que sometemos a nuestros pies hacen que nuestra fascia plantar sufra. Esto no nos pasaría si nos quedásemos en casa sin movernos del sofá evidentemente, pero estamos hechos "de otra pasta" así que nos interesa conocer un poquito como funciona esta dolencia. Para los corredores que no la han sufrido nunca como métodos de prevención aconsejo usar siempre zapatillas adecuadas para el tipo de actividad física que realizen y entrenamientos personalizados según la condición física de cada uno. Cosas que pueden parecer de lógica pero no siempre cumplimos.


TRATAMIENTO DE LA FASCITIS PLANTAR.

Para tratar la fascitis plantar debemos conocer su origen. A veces es la anatomía de nuestro arco plantar el causante de la fasticis, también unas malas zapatillas para correr pueden ser el causante, o una sobrecarga de actividad física incluso, hago especial hincapié en que debemos conocer el origen y no centrarnos sólo en aliviar los síntomas para que la fascitis no vuelva a aparecer, ya que si sólo tratamos los síntomas estamos enmascarando el problema y no acabaremos de tratarlo. Lo que viene a ser pan para hoy, hambre para mañana.

Para el dolor en la fase aguda de la fascitis se trata con anfiinflamatorios. Éstos deberían reducir la inflamación y disminuir o eliminar el dolor. Una vez tenemos controlado el dolor es conveniente acudir al podólogo, donde nos deberá orientar y aconsejar sobre unas plantillas y si es necesario evaluar algún estudio biomecánico sobre nuestro modo de pisar y caminar.


Espero que os haya sido útil este post y si ha sido de vuestro agrado sería de agradecer que lo compartiéseis. Un saludo guerreros/as!